CPRE (Colangio Pancreatografía Retrógrada Endoscópica
12 febrero, 2019
Cáncer de mama metastásico, cosas que hay que saber.
6 octubre, 2019
Mostrar todo

TRAUMA GRAVE

El trauma grave es una pandemia mundial y una de las principales causas de muerte y discapacidad, con una desigual distribución a nivel global, nacional y local. Es una enfermedad muy heterogénea en cuanto a la causa, tipos lesionales y gravedad, con una considerable incertidumbre en su previsión pronóstica. Sus factores de riesgo están relacionados con la conducta humana y con variables sociosanitarias, laborales, económicas, políticas y culturales. Su manejo depende de una variada gama de estructuras, organizaciones y especialidades médicas y quirúrgicas. Disminuir su carga de enfermedad es una tarea compleja, que precisa un abordaje multidisciplinario y una gran tenacidad, para evitar que siga considerándose «la epidemia desatendida».

Unos 5,8 millones de personas mueren cada año como resultado de traumatismos. Ello
representa un 10% de todas las defunciones registradas en el mundo, un 32% más que la
suma de las muertes que causan la malaria, la tuberculosis y el VIH/sida.

El Tráfico produce el 35% de los fallecidos globalmente por trauma, sea por coches, vehículos industriales, motos, ciclistas y atropellos a peatones. Causa 1,3 millones de muertos y 45 millones de discapacidades anualmente. Mientras en los países emergentes está aumentando, en los países desarrollados disminuye gracias a las estrategias preventivas y los tratamientos. En España según datos del INE en el año 2012 fallecieron por accidente de tráfico 1.915 personas (9,5% menos que en el año 2011) siendo el 17,5% de todos los fallecidos entre 15-24 años, el 15% entre 25-34 años y el 9,85% de todos los que fallecen entre 35-44 años. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) más de la mitad de los fallecidos se sitúan en edades comprendidas entre los 15-54 años, siendo los accidentes de coche los causantes del mayor número de muertes.

Aunque la distribución lesional es variable, los patrones presentes en distintos registros nacionales, muestran un predominio del trauma craneal grave (33-47%), seguido del trauma torácico (18-35%), el trauma de extremidades (15-26%) y trauma abdominal (8-17%), además de distintas combinaciones de territorios lesionales más variables.

Epidemiologia de la mortalidad traumática

Las 2 primeras causas de mortalidad son las lesiones neurológicas y el sangrado. La hemorragia es responsable del 80% de las muertes que se producen en las primeras horas.

En general, como los registros son sobre pacientes que han ingresado en centros hospitalarios, se olvida que la mortalidad «in situ» o durante el transporte inicial, es con mucho la más frecuente. Varía según estudios entre 38,5-55% de los fallecidos.

De los que mueren en el hospital un 55% lo hace en las primeras 24 horas, con un ISS más alto y una mayor frecuencia de transfusiones. Las lesiones craneales son las más frecuentes entre los que fallecen entre el 1.° y el 6.° día. Los que fallecen después de 7 días tienen 10 años más y un ISS 17 puntos menor que los que fallecen en el primer día, y lo hacen por complicaciones como la sepsis y FMO en hasta un 60%. Los pacientes de edad avanzada, con tratamientos antiagregantes-anticoagulantes constituyen un grupo importante de fallecidos, a causa de caídas leves con complicaciones hemorrágicas graves de las lesiones. A lo largo de la última década se está produciendo un descenso de la mortalidad por hemorragia, en relación con la implantación de estrategias de control de daños, las mejoras diagnósticas, en especial el angio-TAC, y la mayor actividad de la radiología intervencionista.

Casi dos veces más hombres que mujeres fallecen cada año de resultas de traumatismos
y actos violentos. Las tres primeras causas de defunción por traumatismos entre los
hombres son las lesiones causadas por el tránsito, los suicidios y los homicidios, mientras
que las causas principales entre las mujeres son las lesiones causadas por el tránsito, los
suicidios y las quemaduras provocadas por incendios.

Entre las medidas de comprobada eficacia para reducir
las principales causas de defunción asociada a traumatismos
cabe citar las siguientes:

Accidentes de tránsito
• Establecimiento y vigilancia del cumplimiento de límites de velocidad apropiados
basados en el tipo de vía de tránsito.
• Establecimiento y vigilancia del cumplimiento de leyes sobre la conducción bajo los
efectos del alcohol.
• Uso de cascos por motociclistas y ciclistas, y de cinturones de seguridad por los
ocupantes de vehículos.
• Establecimiento y vigilancia del cumplimiento de leyes sobre el uso del cinturón de
seguridad, de sistemas de retención de los niños y del casco.
• Desarrollo de infraestructuras viales más seguras, incluida la separación de los
distintos tipos de usuarios de las vías de tránsito.
• Construcción de badenes de reducción de la velocidad en las zonas urbanas.
• Implantación de normas de control de los vehículos y de los equipos de seguridad.
• Establecimiento y vigilancia del cumplimiento de leyes sobre el uso diurno de las luces
en las motocicletas.
• Implantación de un sistema de autorización progresiva para conductores noveles.

Quemaduras
• Establecimiento y vigilancia del cumplimiento de leyes sobre alarmas de incendio.
• Establecimiento y vigilancia del cumplimiento de leyes sobre la temperatura del agua
caliente en los grifos.
• Desarrollo y aplicación de una norma para encendedores con dispositivos de
seguridad para niños.
• Tratamiento de quemados en centros especializados.

Ahogamiento
• Eliminación o cobertura de las masas de agua peligrosas.
• Requisitos de colocación de vallas en torno a las piscinas (por los cuatro lados)
• Uso de dispositivos de flotación personal.
• Medidas de reanimación inmediata.

Caídas
• Establecimiento y vigilancia del cumplimiento de leyes sobre los sistemas de seguridad
en las ventanas de edificios altos.
• Rediseño de mobiliario y otros productos.
• Establecimiento de normas sobre las instalaciones de los patios de recreo.

Intoxicación
• Establecimiento y vigilancia del cumplimiento de leyes para el envasado a prueba de
niños de medicamentos y venenos.
• Eliminación de productos tóxicos.
• Envasado de medicamentos limitado a cantidades no letales.
• Creación de centros de control de las intoxicaciones.

Violencia interpersonal
• Fomento de relaciones seguras, estables y de crianza entre los niños y sus padres o
cuidadores.
• Desarrollo de aptitudes para la vida en niños y adolescentes.
• Reducción de la disponibilidad y el uso nocivo del alcohol.
• Reducción del acceso a armas de fuego y cuchillos.
• Fomento de la igualdad de género para prevenir la violencia contra la mujer.
• Cambio de las normas culturales y sociales que sustentan la violencia.
• Reducción de la violencia mediante programas de identifi cación, atención y apoyo a
las víctimas.

Suicidio
• Medidas de detección temprana y tratamiento efi caz de los trastornos del estado de
ánimo.
• Terapia conductual para las personas con ideas y comportamientos suicidas.
• Restricción del acceso a los medios empleados (p. ej., plaguicidas, armas de fuego,
alturas sin protección).

En Conclusión.

Los traumatismos y la violencia son dos de los más importantes problemas de salud
pública que sufre el mundo. Además de ser una de las causas principales de mortalidad
sobre todo entre los niños y los adultos jóvenes muchos de los millones de traumatismos
no mortales que causan dejan secuelas de por vida. Muchos de los lesionados quedan
con secuelas discapacitantes, y decenas de millones más sufren efectos psicológicos a
largo plazo como resultado de esos episodios traumáticos o violentos.
En algunos países, la creciente convicción, a lo largo de las últimas décadas, de que
los traumatismos y la violencia son problemas de salud pública prevenibles ha llevado a
formular estrategias preventivas y ha posibilitado en consecuencia una disminución de
las defunciones y las discapacidades por traumatismos. Sin embargo, en muchos otros
países aún no se ha reconocido la importancia del tema o no se está encarándolo. Ello es
tanto más lamentable cuanto que existen muchos datos probatorios sobre las medidas
que es necesario adoptar. Hay que actuar ya para invertir esa tendencia, y la comunidad
internacional, los gobiernos nacionales y la sociedad civil tienen todos ellos una importante
función que desempeñar para crear entornos sin riesgo de traumatismos y violencia.

 

TRAUMA

 

 

 

Facebook